Transcripción de una carta enviada por el ciudadano Pedro Maximiliano Casademunt, a nuestra redacción

 

Carta abierta al Señor Intendente Municipal

Mar del Plata 24 de Junio de 2010

 

 

 

 

 

Intendente Municipal
CPN Gustavo Arnaldo Pulti
S. / D.

Le escribo estas líneas casi como un acto de Fe más que en pedido del rápido cumplimiento de las leyes y el sentido común, que pareciera tan difícil por estos días.

Hace años trabajo con amigos y profesionales de las áreas pertinentes a los efectos de soñar juntos con los destinos de la hoy ya ex Terminal de Ómnibus, y lo que para nosotros era sentido común y apego a las leyes quedo plasmado que era voluntad popular en la Jornada de Trabajo de agosto de 2009 en el concejo deliberante, donde coincidimos en la rápida puesta en valor y el espacio público.

No podría comenzar con nuestras ideas sin antes confesarle que no lo he votado jamás, (sí algunos miembros del grupo de trabajo), que públicamente he cuestionado sus conductas, sobre todo en relación al status quo con sede en el Hotel Hermitage, nobleza obliga hoy no podría escribir esto sin hacer un mea culpa que debí primero usar este canal y no el camino del escarnio público.

Aquel sentido común del que hablamos indica que el barrio de la ex terminal va cambiando su fisonomía de chalet y casas bajas por torres por lo que aumenta a diario su densidad poblacional, solo basta una visita a Plaza Mitre cualquier fin de semana para saber la imperiosa necesidad de más y mejores espacios verdes, como los casi 18.000 metros que nos brindarían los fondos del edificio Jules Dormal, que no solo daría contención a centenares de niños sino que además, verde ayudaría con su aporte de pluvial natural de absorción.

Clara esta la ley conocida como Saggese obliga al uso Cultural del predio, convengamos que por más cultura que ofrezcan los cines y teatros privados, son comercios y no ámbitos considerables culturales.
Los tres proyectos de Iniciativas Privadas son violatorias a la Ley de Grandes Superficies Comerciales y legislación complementaria, los tres proyectos eliminan parte del edificio Dormal dejando solo sus fachadas y cúpulas burlando el interés patrimonial de los últimos vestigios de arquitectura ferroviaria, los hierros remachados en su hall interior.

Párrafo aparte la no apertura de calle Rawson, “Bien de uso público” protegido por nuestro código civil como tal, algunos usan el ejemplo del Alto Palermo en Buenos Aires pero allí la figura fue otra, “servidumbre de paso” pues había un derecho adquirido por el anterior privado Cervecería y Maltería Palermo, aquí el espacio aéreo tampoco es negociable, es público, es de todos. No puede usted ni los técnicos y asesores involucrados obviar que un discapacitado motriz debería si prosperan estas iniciativas transportarse 300 metros (fuera de horario comercial) cuando la ley, el buen gusto y el sentido común deberían facilitárselo en tan solo 100 mts.

Las tres iniciativas son Shopping (aunque las llenen de eufemismos culturales), algunos vecinos dicen apoyar el proyecto de Pelli, y le digo como vecino y marplatense 4 ª generación encuentro todos los días cientos de vecinos que ni conocen al tucumano y están deseosos de disfrutar del Parque Jules Dormal o como quieran bautizar.

Por más prestigioso que sea el arquitecto un Shopping solo aumenta la burbuja comercial e inmobiliaria de Guemes que compite pauperizando al resto de la ciudad que soñamos, creo todos, con verla descentralizada y no sumergida en un Guemes Hollywood versus un gran Mar del Plata pobre.

Recuerde que el prestigio de Alejandro Bustillos fue utilizado sobre la bellísima Rambla Francesa hoy la historia de prestigiosos destructores parece volver al presente.

No se deje presionar por la junta de firmas, una vez hice la humorada que prometiendo trabajo en los barrios podemos hasta elegir destino de “Saladita” a tan preciado barrio y tierras, le ofrezco mi ayuda en lo que necesite.

Otro punto propositivo para el edificio Jules Dormal es que puede ahorrarnos los 108.000 pesos de alquiler de la escuela de arte dramático, y algunas otras dependencias educativas y culturales, que sus onerosos alquileres ayudan al presupuesto deficitario.

En sus manos tiene tres opciones, servir a quien se jacta de haberlo convertido en Intendente y su poder pone en jaque la libertad de trabajo y expresión de toda una ciudad, servir a un centenar de vecinos caprichosos que como una suerte de club de fans dicen “amar a Pelli” luego de leer afiches, o ser recordado como el Intendente que tuvo el coraje y la decisión de no someterse a la presión de los grupos económicos, de darnos el parque más bonito y mejor emplazado para tener Cultura real y a cielo abierto.

Ojalá la decisión sea esta última.
Un fuerte abrazo marplatense:

Pedro Maximiliano Casademunt

 

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